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Trayectoria y Legado

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Texto original: En el año de 1977 Rubén Blades y el trombonista, cantante y productor musical Willie Colón se asociaron, dando paso a una etapa de grandes éxitos para ambos. Tanto las ventas como el reconocimiento del público por el talento de este dueto fueron los indicadores del buen trabajo que realizaban, llegando a generar altas expectativas en la industria.

"Metiendo Mano", un clásico de la salsa, fue bien recibido por los críticos que, para ese entonces, estaban expectantes en conocer al nuevo vocalista de la orquesta de Willie Colón, ya que Héctor Lavoe había dejado la agrupación para emprender su carrera como solista.

El trabajo en conjunto de estos artistas desembocó en una buena sinergia. Willie Colón logró combinar el sonido urbano del coro con excelentes arreglos musicales. Mientras que Rubén Blades puso su voz de aspecto fresco para hacer introducciones de narrativa de tinte social, develando las vicisitudes de los hispanos que llegaban a suelo estadounidense.

Uno de los temas especiales de este disco es "Me recordarás", un tema con ritmo de bolero original de Frank Domínguez.

Al año siguiente, Rubén Blades compuso el disco "Siembra", en 1978. Este es uno de los álbumes con mayor venta de toda la historia del género de la salsa. Además de ser considerado una obra maestra por su contenido lírico y composición musical. La influencia de este trabajo discográfico estableció nuevos estándares tanto en el mundo artístico como en el comercial.

Al mismo tiempo que su contenido poético transmitió un mensaje de justicia social, orgullo cultural y liberación política para los latinoamericanos. En este álbum destaca un clásico del repertorio icónico de Rubén Blades, "Pedro Navaja". Un tema que ha sido adaptado para en teatros y de gran valor para la lingüística literaria. Otra canción es "Plástico", una crítica a los valores de aquellos que apuestan por un estilo de vida superficial. "Buscando guayaba", "Siembra" y "Dime" son otros de los temas más notorios de esta producción.

Una vez más, en 1980, el cantante panameño editó su tercer disco junto a Willie Colón. Este fue titulado "Maestra Vida". La presentación del tercer proyecto de Rubén Blades fue toda una innovación en el género, además de ser un disco doble, su formato de relato evocó a las radio-novelas de la época, pero la diferencia es que esta era cantada.

El riesgo le valió muchos elogios por parte de los críticos y el público. La combinación del talento, con los arreglos de la orquesta, la creatividad y la narración en Off (realizada por el locutor y escritor venezolano Cesar Miguel Rondón) hicieron de este álbum en un material de valor artístico y cultural.

"Manuela", "El nacimiento de Ramiro" y "Maestra Vida" son los sencillos claves que le dan sentido este disco doble. El primer tema cuenta el amor del joven Carmelo por Manuela, el segundo tema narra la llegada de su primogénito, mientras que el tercer tema grita: "Maestra vida camará, te da te quita, te quita y te da".

Rubén Blades supo aprovechar el momento, por lo que no dejó de trabajar en su siguiente producción. Es así como en 1981 publicó el álbum "Canciones del solar de los aburridos". Con este cuarto disco, "El poeta de la salsa", como también se le llama a Blades, se posicionó como el principal referente de lo que se denominó "salsa intelectual".

"Canciones del solar de los aburridos" fue nominado al Grammy. Entre sus notables sencillos están "Tiburón”, "Ligia Elena", "Madame Kalalú", "Te están buscando", "Y deja" y "¿De qué?".

En 1982, Rubén Blades lanzó su quinto disco llamado "The Last Fight". En esta producción ya se deja entrever que el dinamismo entre Blades y Colón se está terminando. Sin embargo, resaltan dos temas: "Yo puedo vivir del amor" y "What happened", un tema de la autoría de Rubén Blades, el cual fue interpretado por Bobby Rodríguez en su álbum de 1976 "Salsa At Woodstock Recorded Live".

Como era de esperar en ese momento, este disco marcó el final de la asociación pautada por Colón y Blades. Esto dio paso a la creación de una película de homónima en la que el panameño debutó como actor.

Las producciones discográficas que le siguieron a este álbum fueron "El que la hace la paga" 1983, "Mucho mejor" 1984, "With strings" 1987 y "Doble filo" 1987. En estos trabajos Rubén Blades no obtuvo los elogios de los anteriores discos, aunque tampoco fue negativo el impacto de su trabajo como solista y con otros músicos.

En estos trabajos Rubén Blades incluyó temas de su autoría, versiones de temas antiguos y de otros compositores. Las canciones más destacadas de estos álbumes son: "Lo Pasado No Perdona", "Ganas", "Noé" y "Amor pa’ que".

Un tema muy especial entre estas producciones es "El cantante", que tuvo una versión distinta en el álbum "Doble filo" que fue publicado en 1987. Esta canción Rubén Blades la había cedido a Héctor Lavoe en 1978, en un momento en el que el boricua estaba necesitando un impulso en su carrera. El poeta de la salsa tenía este tema para entonarlo al final de sus conciertos; sin embargo, ha llegado a manifestar que no se arrepiente de haber tomado la decisión de cederle el tema a Lavoe ya que este fue el más indicado para hacer de un éxito esta canción.

Con la ruptura de la alianza con Colón, Rubén Blades también le puso fin a su contrato con el sello Fania Records. Es así como emprende su nueva etapa con el sello Elektra Records y con un sexteto al que llamó "Los seis del solar", un conjunto compuesto por: piano y sintetizador, bajo, sección rítmica y vibráfono. Una manera para marcar la diferencia con los inicios de su carrera fue eliminar los trombones tan representativos de la orquesta del neoyorkino.

A pesar de esto, Rubén cumplió con los álbumes que faltaban por producir para finiquitar la alianza con Fania Records. Esos discos fueron los enumerados en párrafos anteriores.

A la par, Blades fue dándole forma a su carrera en solitario. En 1984 sacó "Buscando América", el cual recibió buenas críticas y fue un éxito de ventas. De este se promocionaron grandes temas como: "Decisiones", "Buscando América", "El Padre Antonio y su monaguillo Andrés" y "Desapariciones". Este álbum fue nominado a los Grammy como mejor trabajo tropical latino.

Un año después lanzó "Escenas", un álbum donde se denota la madurez artística de El Poeta de la Salsa. Temas como "Sorpresas", que es la continuación del ya conocido "Pedro Navaja" donde se revela que éste no murió; "Caina", "Muévete" y "Cuentas del alma", con este último tema se promocionó el álbum. Este álbum hizo merecedor de un Grammy a Rubén Blades.

Para finales de la década de los 80´s, Rubén Blades publicó el que se convertiría en su álbum menos conocido, "Agua de Luna". Lo interesante de esta producción es que muchas de sus letras fueron inspiradas de textos del colombiano Gabriel García Márquez. Su sencillo promocional fue "Ojos de perro azul".

Para este tiempo, Rubén Blades se había radicado en California. Lugar que le dio la oportunidad de demostrar su talento como actor, llegando a participar en varias películas de cine.

En 1988 sorprendió a sus seguidores al presentarles su primer álbum en inglés como solista y con estilo pop rock, "Nothing but the truth" con el sello Sony-Columbia. En la producción del disco estuvieron Tommy LiPuma, Lou Reed, Elvis Costello y Sting. Sin embargo, El Poeta de la Salsa conservó su esencia latina en "The Miranda Syndrome" y "Chameleons".

La década de los 90’s la empezó con su primer disco en vivo, "Live!". Siendo este su último trabajo con el sello Elektra Records. En este álbum el cantante se pasea por temas interpretados junto a los "Seis del Solar" y su clásico "Pedro Navajas".

Pero, entre 1988 y 1995 Rubén Blades emprendió una etapa de creatividad en el que destaca sus raíces latinas y su capacidad como compositor. Talento que ha sabido aprovechar para mantener en el tapete la condición social de los hispanos a su vez que mantiene un buen nivel artístico.

Los discos que vieron la luz en este periodo son: "Antecedente", lanzado en 1988, y en el que destacan los sencillos: "Juana Mayo", "Tas caliente", "Plaza Herrera" y "Patria". Con esta producción, Blades se galardonó con un segundo Grammy.

Otra producción fue "Caminando", publicado en 1991, el cual fue promocionado por un tema de título homónimo, además de "Caminando", "Prohibido olvidar" y "Camaleón".

El tercer álbum de este periodo es "Amor y control", lanzado al año siguiente de su disco anterior. Este es un álbum considerado “ambicioso” por su diversidad estilística, que en su momento no fue comprendido en su totalidad. Y que sirvió para anunciar las fusiones que experimentaría a futuro.

En 1995 sucedió algo muy deseado por los fanáticos, Rubén y Willie Colpon se volvieron a juntar. De esta reciente unión se dio el disco "Tras la tormenta", una producción de 10 temas, de los cuales siete son canciones en solitario de cada cantante y que fueron alternadas; mientras que los otros tres fueron cantados a dúo: "Doña Lele", "Dale paso" y "Tras la tormenta".

De este trabajo surgió una anécdota que señala que durante toda la grabación de este disco ni Colón ni Blades estuvieron juntos. Esta situación dio pie al rumor de un distanciamiento entre quienes formaron una de las combinaciones más recordadas de la Salsa. Sin embargo este rumor fue desmentido por los propios músicos y como versión en contrario hay quienes afirman que la voz de Rubén Blades es la que hace los coros a la canción de Willie Colón, "Talento de Televisión".

Con ese trabajo Rubén Blades da paso a un nuevo ciclo en su carrera, con una trilogía de álbumes caracterizada por la variedad rítmica que adoptó. Es considerado un proyecto experimental del panameño, el cual no fue bien acogido por la crítica.

Su primer disco de este trío es "La rosa de los vientos", lanzado en 1996. Con este, al igual que con los dos siguientes, Blades incluye ritmos como el funk, la rumba, la cumbia y la balada. En este cantó junto un grupo de músicos de su natal Panamá, que aportó 14 de los 16 temas que contiene esta producción.

Temas como "La rosa de los vientos", "Vino añejo", "Amor mudo" y "Eres mi canción" son parte de este álbum con el que una vez más Rubén Blades se ganó un Grammy como "Mejor Artista del Latino".

Luego de este inesperado éxito, el panameño se tomó un receso de tres años, para luego retornar a los escenarios musicales con el siguiente álbum de su experimento "Tiempos", el cual lanzó en 1999.

Este se caracteriza por ser de sonido completamente experimental, el cual fue acompañado por Editus Ensamble, un grupo de jóvenes costarricenses que eran ajenos a la salsa.

De este álbum se desprenden las canciones "Tu y mi ciudad", "20 Diciembre", "Vida", "Puente del mundo" y "Sicarios", esta última con la peculiaridad de ser una crónica narrada desde el punto de vista de “quienes son contratados para matar a personas por dinero”. Con este álbum, Rubén Blades se llevó su cuarto premio Grammy.

Tres años después, Blades completa la trilogía de este proyecto experimental con "Mundo". Un álbum que hace gala de su nombre al fusionar "ritmos e instrumentos de Europa, África y América". Con este trabajo el panameño trata de demostrar que todos los hombres tienen el mismo origen y que de alguna manera todas las razas están interrelacionadas.

Entre los temas destacados de este repertorio están "Primigenio", "Estampa", "Parao" y "Jiri Son Bali". Nuevamente, Blades se asió de un Grammy. En ese año, Rubén Blades participó en un concierto en Puerto Rico, en el que también se presentaron Draco Rosa y Juan Luis Guerra, el cual fue editado en DVD y CD, titulado: "Encuentro 2002", en el que cada cantante interpretó sus más notorios éxitos. Y, finalmente, se unieron para cantar "Patria" y "Que bonita luna".

Dos años después, en 2004, El poeta de la salsa fue parte del disco "Across 110th Street", de la Spanish Harlem Orchestra, la cual lideraba Óscar Hernández, ex pianista de "Seis del Solar". La participación de Blades fue en el tema "Tu te lo pierdes", canción editó pasados cinco años para su álbum "El tartamudo" en 2009.

Pero, antes del "El tartamudo", Rubén Blades empezó una nueva etapa de interacción en su carrera. Emprendió un programa con formato de podcast al cual llamó "El show de Rubén Blades", en el que se mostró más cercano al público. Pues, desde ese programa grabado en Panamá, respondía las preguntas de sus oyentes además de hacer comentarios sobre nuevos talentos musicales y abordar temas variados.

El 2009 fue el año en que "Cantares del Subdesarrollo" vio la luz, luego de seis años de espera desde que fue grabado. Con este álbum, el panameño se ganó otro Grammy, esta vez en la categoría de Mejor Álbum Cantautor del año. Asimismo, marcó el inicio de una carrera independiente, ya que por primera vez Rubén Blades asumiría la distribución de su disco de su sitio web.

Con este trabajo, Blades quiso resaltar la sencillez y, a su vez, el poder que tiene la música popular. Es un proyecto considerado, por el mismo artista, como una producción “tan básica como lo es la vida en nuestros barrios populares: honestidad, valor y esperanza, aún frente a la dificultad o a la mayor decepción”.

En el año 2011 lanzó al mercado el disco: "Todos vuelven", este es un doble álbum grabado en vivo, que también fue editado en DVD. En este, Blades recorre sus éxitos más memorables.

Con estos conciertos, Blades retomó su carrera artística, llegando a realizar una gira por más de 30 ciudades. El concierto que se disfruta en el disco fue grabado en el coliseo de Puerto Rico, en este se aprecia la presencia de los "Los seis del solar", así como una sección de trombones. En esta producción también participó Cheo Feliciano, con el tema "Juan Pachanga".

Con este disco doble, Rubén Blades ganó un Grammy como Mejor Álbum de Salsa, además de ser nominado como Mejor Video Musical, Versión Larga. Tal fue el éxito de esta producción que lideró los ranking de ventas en Latinoamérica, Puerto Rico y Estados Unidos.

Al siguiente año, Rubén Blades en alianza con Cheo Feliciano produjeron el disco "Eba Say Ajá". Un disco que fue grabado durante siete años en diferentes estudios de grabación. En este álbum, Blades interpreta una canción inédita de Feliciano, "De aquí pa’ lla"; mientras que Feliciano entonó un tema inédito del panameño, llamado "Inodoro Pérez". Sus voces se juntan en temas como "Si te dicen" y "Lo bueno ya viene".

Dos años después, en 2014, publicó en el mercado el álbum "Tangos". Un material musical en el que se aprecian once temas de Rubén Blades, las cuales versionó en "formato de salsa en clave de tango y milonga". La dirección de esta producción, así como los arreglos musicales, estuvieron a cargo de Carlos Franzetti. Mientras que la orquesta estuvo dirigida por el bandoneonista Leopoldo Federico.

En principio, este disco fue lanzado en Argentina, ya que el artista quería conocer el efecto de sus canciones versionadas al tango. Para Rubén Blades, el tango le daría "a las letras de mis canciones una dimensión mucho más completa de la que obtenía presentándolas en el formato de música afrocubana".

En mayo de 2018 lanzó "Medoro Madera", el cual es el nombre de su alter ego, con el que Blades imposta la voz de los cantantes de antaño de Cuba con la intención de recordarlos. Con este material, Rubén se vuelve a sus orígenes musicales interpretando un repertorio de música afrocubana clásica.

Desde los años 70 hasta la actualidad, Rubén Blades ha grabado más de 40 álbumes, 17 premios Grammy y ha participado como invitado en más de 15 producciones con varios artistas de distintos géneros y tendencias. También ha participado como actor en diversas producciones tanto de Hollywood como independientes. En reconocimiento de su labor ha recibido 6 premios Grammy.

En 1993 participó en las elecciones presidenciales de su país quedando en tercer lugar, obteniendo el 20% de los votos de entre más de una veintena de candidatos.

Entre 2011-2016 asumió la presidencia del Instituto Panameño de Turismo con el rango de ministro.

Mientras que en 2017 expresó su interés nuevamente en la política panameña, manifestando su posible candidatura a las elecciones presidenciales en Panamá, para el 2019. Pensando en esta faceta, desde el 2016 puso fin a las giras musicales internacionales para enfocarse en el trabajo electoral.